Desde el Arcén |
Hace unos años llegó a mis manos una publicación editada por un colectivo médico que evaluaba una lista de “medicamentos para superarse”. En dicho libro se mantiene la teoría de que doparse no es drogarse y lo hace desde una óptica que distingue perfectamente ambos conceptos: El “doping” se refiere a la acción de administrarse estimulantes para mejorar nuestras prestaciones en cualquier ámbito y su consumo se realiza en un momento puntual que no implica dependencia. En cambio, etimología aparte, hablar de droga significa referirse a los drogadictos o toxicómanos y los productos que consumen con fines no médicos y que conllevan una gran dependencia. Nos “dopamos” cuando cada mañana interrumpimos nuestro trabajo para”recargar pilas” y nos tomamos un “ cafelito ”. Se dopa aquella persona que se toma dos “ copichuelas ” en el pub para atreverse a “entrarle” a quien tiene a su lado y le gusta. En fin, se dopan, en un plano más sofisticado y controlado, los deportistas en general y los profesionales de élite en particular. Llegado a este punto, quisiera hacer constar que la guía de la que hablo, en una de sus solapas, realiza una precisión muy a tener en cuenta. Dice que ese sí es un libro para personas inteligentes y que se mantenga lejos del alcance de los tontos. Viene todo esto a cuento del último y luctuoso suceso acaecido en torno a un deportista. Los aficionados y practicantes de deportes no podemos permitir que se mancille el buen nombre de cualquier actividad física, aunque en su vertiente más competitiva (tomada como profesión) y más deshumanizada, se recurran a límites peligrosos de “ dopage ”, que a su vez deben ser establecidos por los organismos competentes. La triste noticia de la defunción de un ciclista ó ex-ciclista no debe poner bajo sospecha de drogadicción al resto de deportistas. Lo mismo les sucede a grandes músicos, pintores, poetas, e incluso políticos y no por ello vamos a despotricar contra el arte, la poesía, etc. Y para finalizar, un ruego a todos los que como yo, somos aficionados al deporte: por favor, empecemos a desnudar al ídolo y a vestir a la persona, y dejemos los récords, el sexto Tour de Francia, o el Everest sin oxígeno a los Nexus 6 venideros. Pertenecemos al género humano y tenemos limitaciones. No somos “replicantes”. Cuidaos y cuidad de vuestros amigos! Agur bero bat.
Agus Ruiz /Durango. |
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